Dictamen artículo 10 Bis de la Ley General de Salud en materia de objeción de conciencia*

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El día de hoy, 28 de Septiembre de 2017, la Cámara de Diputados pretende aprobar un dictamen que adiciona el artículo 10 Bis de la Ley General de Salud, que pone en riesgo que los servicios de salud puedan garantizar el derecho a la salud de la población mexicana.

El PRI y el PAN, han abierto la puerta a una iniciativa del Partido Encuentro Social (PES) en la que aspectos morales y religiosos se pretenden establecer en la Ley General de Salud, a través de lo que dicen es el “derecho” a la objeción de conciencia. Lo cual es contrario a la propia Ley de Asociaciones Religiosas y Culto público que indica: “las convicciones religiosas no eximen en ningún caso del cumplimiento de las leyes del país, por lo que nadie podrá alegar motivos religiosos para evadir las responsabilidades y obligaciones prescritas en las Leyes.”

La objeción de conciencia es una posibilidad que personal de salud tiene (de manera individual, íntima y subjetiva), para negarse, con base a sus muy personales fundamentos morales y/o religiosos, a brindar un servicio médico que considere atente contra sus principios.

Esta objeción de conciencia, no es un derecho, como propone el dictamen en comento. El derecho que está actualmente garantizado en el Artículo 24 Constitucional es la libertad de convicciones éticas, de conciencia, y de religión, siempre y cuando no perjudique a terceros. La posibilidad de declararse objetor de conciencia ante un procedimiento médico determinado, se encuentra protegido además en los artículos constitucionales 5º y 6º referidos a los derechos a ejercer la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos, y a la libre manifestación de ideas.

Desde el análisis de las organizaciones civiles defensoras del derecho a la salud de las mujeres en México, consideramos que esta reforma a la Ley General de Salud, es lesiva a los derechos humanos de las y los usuarios del Sistema de Salud en México.

Es una reforma innecesaria pues la libertad de conciencia, como se dijo, está ya reconocida en nuestra Constitución. Tratar de regularla de manera explícita y reconocida como un “derecho” a la objeción de conciencia, generará problemas en el funcionamiento de los servicios de salud y en el derecho a la salud de la población mexicana. El Estado mexicano sí está obligado a garantizar el derecho a la salud.

El dictamen y adenda publicada en la Gaceta Parlamentaria del 27 de septiembre, presentan otros problemas. Además de considerar indebidamente el “derecho” a la objeción de conciencia, esta se pretende aplicar a todo el personal de salud, cuando el objetor de conciencia, sólo puede ser aquel que participe de manera directa en la intervención médica determinada y no así el personal técnico o administrativo, como se considera en el Dictamen.

Es fundamental que de reconocerse la objeción de conciencia en la Ley General de Salud se determine su carácter individual, que esta no puede alegarse ante circunstancias de emergencias médicas ni cuando ponga en riesgo la salud y, no sólo, la vida de las personas.

El dictamen y la adenda incluyen un transitorio segundo que debe eliminarse, pues determina indebidamente una serie de procedimientos médicos ante los cuales se considera que la objeción de conciencia del personal de salud puede aplicar: “hemotransfusiones, transplante de órganos, procedimientos anticonceptivos reversibles e irreversibles.”

Como se observa en ese transitorio segundo, indicar ciertas intervenciones médicas responde a criterios morales de diversas tendencias religiosas. Por tanto la propuesta atenta contra el Estado laico en México y pone en riesgo la salud de las personas.

Asimismo debe garantizarse en la Ley General de Salud que la Institución de salud debe ser la responsable de asegurar la presencia de médicos o enfermeras no objetoras de conciencia, que brinden el servicio a las y los usuarios de los servicios médicos de manera oportuna, con calidad y calidez, con base a los derechos humanos.

Hacemos un llamado al PRI, PAN en la Cámara de Diputados a no aprobar el dictamen de reforma al Artículo 10 bis de la Ley General de Salud, y a no hacerle el juego sucio al Partido Encuentro Social.

Hacemos un llamado al resto de los partidos a votar en contra de esta reforma lesiva a los derechos de miles de usuarios de servicios de salud en México, y velar por el Estado Laico y el derecho a la salud de mexicanas y mexicanos.

*Comunicado de la Campaña Nacional por el Derecho a Decidir

Foto: movimientociudadano.mx

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